Gracias a su alto contenido de ácidos grasos esenciales y antioxidantes, esta fórmula apoya los procesos naturales de regeneración de la piel, mejorando la elasticidad y ayudando a reparar la piel seca, dañada o sensibilizada. Sus propiedades calmantes y antiinflamatorias ayudan a reducir el enrojecimiento, la irritación y la sensación de tirantez, proporcionando confort inmediato y duradero.
La presencia de Boswellia Serrata, un ingrediente activo con raíces en la tradición ayurvédica, potencia la acción antiinflamatoria, ayudando a reequilibrar la piel y mejorar su resistencia frente a agresores externos. Mientras tanto, el delicado toque de lavanda dulce de alta calidad no solo envuelve la experiencia en un aroma relajante, sino que también ayuda a calmar tanto la piel como los sentidos, fomentando un descanso profundamente reparador.
El resultado es una piel visiblemente más nutrida, calmada, regenerada y equilibrada, con una profunda sensación de bienestar tanto a nivel cutáneo como sensorial.
AROMA Y TEXTURA
Textura
Su textura es rica, envolvente y fundente, con una sensación similar a un bálsamo que se transforma en aceite al contacto con la piel, dejando una sensación de nutrición profunda sin resultar pesada.
Aroma
El aroma es cálido y reconfortante, con suaves notas de lavanda dulce entrelazadas con matices naturales, ligeramente resinosos y herbales de boswellia, creando una experiencia sensorial relajante que invita al descanso y al bienestar.
Aplicar cada noche sobre el rostro y el cuello limpios. Usando las dos manos, aplicar en el sentido ascendente, contrario a la arruga. Masajear suavemente con ligeros toques enérgicos con la yema de los dedos hasta su completa absorción.