Nuestro limpiador facial es rico en activos multifunción.
El alga Espirulina es rica en minerales, vitaminas, proteínas y pigmentos que constituyen un excelente complejo activo con propiedades reafirmantes, mejorando las pieles envejecidas y previniendo la aparición de arrugas.
El aceite amazónico Sacha Inchi posee altísimas cantidades de Omega 3, 6 y 9 y un gran poder antioxidante que ayuda a mantener una piel más suave y relajada durante la limpieza. El aceite de Ricino conocido por sus propiedades limpiadoras que junto con el aceite de Sésamo que alivia irritaciones y descamaciones y el aceite deOliva, aportan a la piel nutrición, elasticidad y gran acción antiedad.
El Ácido Hialurónico de fermentación vegetal de bajo peso molecular complementa la acción Slow Ageing aportando hidratación y elasticidad.
Las bayas de Açaí son una fuente de antioxidantes por lo que combaten el envejecimiento prematuro, nutre la piel y mejoran el tono.
La Camomila con principios activos calmantes, junto el aceite esencial Blue Tansy muy útil frente a microorganismos, conforman un potente antiinflamatorio.
La Bergamota un potente antibacteriano y desinfectante complementa la limpieza para hacerla totalmente efectiva. Su envolvente aroma es tonificante, ayuda a mantener una actitud positiva y aumenta el bienestar. Limpiador facial natural perfecto para uso diario mañana y noche, sin agredir la piel ni crear efectos rebote generando sebo. Crea un estado óptimo de equilibrio sin generar más producción de grasa pero si una piel limpia y preparada para recibir y absorber mejor otros tratamientos a posteriori.
Ideal para pieles que necesitan una limpieza dulce para prevenir y tratar el envejecimiento prematuro ya que sus activos hidratan y favorecen la renovación celular. Perfecto para todo tipo de pieles, pero también para pieles secas, ya que limpia en profundidad sin agredir y ni debilitar dejando una piel limpia y suave.
De uso diario por la mañana y por la noche antes de cualquier rutina anti-edad. Aplicar y masajear suavemente en círculos.
Aclarar con abundante agua o retirar con muselina humedecida. Evitar el contacto con los ojos.