Flacidez Facial: Lo Que Me Ha Ayudado a Cuidar Mi Piel a Lo Largo de los Años por Elena Alarcón.
Publicado por ELENA ALARCÓN en

¿Flacidez facial? Lo que me ha ayudado a cuidar mi piel a lo largo de los años.
La flacidez facial es una de esas preocupaciones que muchos empezamos a notar con el tiempo, aunque no siempre aparece de la misma manera.
Mi rostro es muy delgado, y eso significa que, con la edad, noto especialmente la pérdida de soporte en ciertas áreas. No siento que mi óvalo facial esté caído, pero sí noto más las líneas de la sonrisa, así como las pequeñas arrugas que aparecen cuando sonrío. Y, honestamente, mi objetivo nunca ha sido no tener arrugas.
¿Tratamientos estéticos? Una vez al año me hago un tratamiento que no es Botox — me gusta reír libremente — ni ácido hialurónico, ni láser, ni radiofrecuencia.
Si quieres, puedo contarte cuál es.
Mi objetivo es que mis arrugas sigan siendo arrugas dinámicas; es decir, arrugas que aparecen cuando río pero que luego desaparecen cuando mi rostro vuelve a una posición relajada. No líneas profundas y estáticas causadas por la deshidratación y la falta de cuidado. En definitiva: piel elástica, tersa y con un brillo natural.
Hay pequeños hábitos que, para mí, han marcado una verdadera diferencia a lo largo de los años. Por ejemplo, beber agua en ayunas. Un oftalmólogo me lo recomendó hace años, y funcionó de maravilla. Esa hidratación temprana llega a tejidos y sistemas cuando más lo necesitan, y ayuda mucho más de lo que parece a mantener la piel cómoda y elástica durante todo el día.
Otra cosa importante para mí es controlar el azúcar — y debo decir que tengo un gusto muy, muy dulce. No por obsesión, sino porque el exceso de azúcar acelera un proceso llamado glicación: las moléculas de azúcar se unen a proteínas como el colágeno y la elastina, dañando su estructura. El resultado es una piel menos elástica, más rígida y más propensa a la flacidez. Recuerda que la pérdida de colágeno afecta a todo el cuerpo, y es especialmente notable en la piel y órganos internos de las mujeres.
Puedo recomendar los suplementos que tomo como precursores de colágeno — sí, precursores. Es decir, no tomo colágeno directamente.
También evito deportes de alto impacto como correr. Personalmente, el yoga, caminar, el entrenamiento de fuerza moderado y los ejercicios de bajo impacto me funcionan mucho mejor. El músculo proporciona soporte, pero el impacto excesivo repetido puede favorecer la flacidez y el estrés oxidativo en algunos tejidos.
Protección solar, siempre. Todo el año. Incluso cuando está nublado. La radiación UV atraviesa las nubes y es uno de los principales factores responsables de la degradación del colágeno y la elastina. Si quieres, puedo recomendarte mis protectores solares favoritos. 💛
También trato de poner las experiencias difíciles en perspectiva. No vivir permanentemente en alerta. El estrés sostenido aumenta el cortisol, la inflamación y los radicales libres.
Y sí, uso mis propios cosméticos. Mucho. He probado innumerables marcas a lo largo de los años, pero con mis fórmulas me siento en paz. Sé exactamente qué contienen, por qué lo contienen y cómo están formuladas. Cada ingrediente está elegido con mucho cuidado. Me encantan sus aromas naturales porque no me abruman ni me causan rechazo, y noto una diferencia real en mi piel.
¿Y tú? ¿Qué sientes que realmente ayuda a tu piel con el paso de los años?
¡Escríbeme por WhatsApp y hablemos! 💛
Con cariño,
Elena
CEO y Fundadora de Ami Iyök
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