Ami Iyok

SLOW LIQUID Y EL PODER DE LA COENZIMA Q10

La Ubiquinona , también conocida como la famosa  Coenzima Q10 es una sustancia que todos tenemos en nuestro organismo.  Sus funciones están muy vinculadas con las mitocondrias de las células, unos elementos primordiales para que las células puedan crear energía y frenen el proceso de oxidación

En el paso de los años dejamos de fabricarla, lo que nos hace perder grandes cantidades de este elemento. Las consecuencias de esta pérdida progresiva con la edad se pueden observar en las arrugas, falta de elasticidad y señales del paso de los años que van marcándose en nuestro rostro y piel.

La Ubiquinona es un potente antioxidante natural que actúa a dos niveles. De una forma directa capaz de frenar la cadena de radicales libres y que previene el envejecimiento prematuro.

Pero también actúa como antioxidante de una forma indirecta, a través del reciclaje de otros antioxidantes lipídico, como es la vitamina E o la vitamina C.

Desde Ami iyök te proponemos Slow Liquid, con una elevada concentración de Coenzima Q10 para tener unos niveles de enzima más altos y ganar capacidad antioxidante.

También contiene otros aceites y resinas amazónicas con preciadas propiedades protectoras contra los factores externos, antimicóticas, antimicrobianas, cicatrizantes y emolientes como el Sacha Inchi, la Chia, la Copaiba, la Sangre de Dragó, el Palo Santo, el aceite de Buriti, y el Acai junto a los aceites mediterráneos, así como el aceite de Argán y el de Oliva entre otros, conforman una fuente rica en ácidos grasos poliinsaturados, antioxidantes y vitaminas.

Estos se complementan con la Coenzima Q10 potenciando el efecto antioxidante.

Por lo tanto, a nivel dermatológico la Ubiquinona es un buen aliado por su gran actividad antioxidante. No solamente controla la acción de los radicales libres provocados por la exposición solar, también actúa sobre los provocados por otros factores como el tabaco, la contaminación ambiental o el estrés. También es capaz de reparar lesiones cutáneas que provocan todos estos factores aumentando así la elasticidad de la piel. Su funcionalidad Slow Ageing es ralentizar los efectos de la degeneración tisular, como la pérdida de turgencia de la piel por falta de colágeno. Mejora la elasticidad de la dermis y promueve la regeneración celular. Retrasa la aparición de arrugas aportando un aspecto más joven.