Ami Iyok

EL GRAN PROBLEMA DE LAS MICROESFERAS DE PLÁSTICO Y SU ALTERNATIVA

Pasta de dientes, detergentes y en especial exfoliantes son productos de cuidado personal están compuestas por minúsculas bolas de plástico conocidas como microesferas de plástico.

A todos nos gusta lucir la piel de nuestro rostro y cuerpo después de una exfoliación, pero no somos conscientes del impacto ambiental que suponen los microplásticos.

Por su reducido tamaño, cuando llegan a la red de tratamiento de aguas como otros residuos de la casa de mayor tamaño, pasan los tamices de retención de sólidos y las balsas de decantado. Además, son resistentes a los tratamientos químicos y a la acción de las bacterias que oxidan la materia orgánica, llegando así directamente a los ríos y finalmente al mar. Quedan inalterables en suspensión en el agua. La fauna marina puede confundirlo con comida, injerirlas y que se acumulen en su tracto digestivo. Preocupa especialmente el zooplancton, pero también ostras, mejillones ya que se puede ver alterada la cadena trófica.

Por otro lado, están compuestas por polipropileno (PP), tereftalato de polietileno (PET), polimetilmetacrilato (PMMA), o nailon- las hace muy resistentes, y capaces de asociarse con otros contaminantes químicos orgánicos como pesticidas. De esta manera podrían pasar a la alimentación humana mediante los peces, los cuales también se ven afectados.

En el Reino Unido entró en vigor el pasado año (2019) una ley donde se prohibía el uso de microplásticos en los cosméticos y productos de higiene. Al igual que Estados Unidos, que se puso en vigor el enero del 2020.

En Europa aun no existe ninguna ley que prohíba el uso de microesferas en la industria. Pero hay buenas noticias, la Agencia Europea de Productos Químicos de la UE presentó en enero del 2019 un proyecto de ley para la prohibición de los microplásticos que podría ser realidad en unos 2-4 años, desde su presentación. Después de pasar un periodo de consulta pública de 6 meses y analizar los resultados y evaluaciones económicas, sociales y de riesgo, se espera que el proyecto llegue a la Comisión Europea para este año 2020. Y si fuese aprobada, los países miembros tendrían dos años para implementarla y adaptarse a las nuevas medidas

 

Desde Ami iyök, apostamos por el uso de alternativas biodegradables en los exfoliantes de cara y cuerpo. Como es el caso de Exfonat, a base de cáscara de coco micronizada, hace una exfoliación suave y de forma totalmente natural para retirar las células muertas de la piel y oxigenar las células.